La leyenda del tiempo (Camarón de la Isla, 1979)

¿Qué ocurriría si juntásemos a Federico García Lorca, una de las voces fundamentales de la poesía española del siglo XX, con Camarón de la Isla, una de las grandes figuras de la historia del flamenco?

El resultado podría ser La leyenda del tiempo.

Publicada en 1979, la canción que da título al disco de Camarón une los versos de Lorca con una música que se alejaba de buena parte de lo que muchos aficionados esperaban escuchar del cantaor gaditano. Poesía, flamenco, rock, experimentación y libertad artística se encontraron en una obra que inicialmente desconcertó a parte de su público y que terminó convirtiéndose en un referente de la renovación del flamenco.

Lorca y el tiempo

La letra de La leyenda del tiempo procede de Así que pasen cinco años, una obra teatral que Federico García Lorca escribió en 1931. Ricardo Pachón tomó versos del tercer acto y los convirtió en la letra de la canción. Y no son versos fáciles.

Lorca habla del tiempo mediante imágenes que parecen surgir de un sueño. El tiempo no se explica. Se convierte en un velero que avanza entre imágenes misteriosas y se escapa mientras intentamos comprenderlo. Es uno de esos textos en los que quizá importe menos buscar una traducción literal de cada imagen que dejarse llevar por las sensaciones que produce. El tiempo pasa. Nosotros intentamos retenerlo y, mientras lo hacemos, nuestra propia vida también está pasando.

Camarón rompe las reglas

Pero la revolución de La leyenda del tiempo no estaba únicamente en llevar a Lorca al flamenco. Estaba también en cómo sonaba. Camarón ya era una figura fundamental del género cuando en 1979 publicó un disco muy diferente a sus trabajos anteriores. Bajo la producción de Ricardo Pachón, el flamenco comenzó a convivir con instrumentos y sonoridades procedentes de otros mundos musicales. Aparecieron guitarras y bajos eléctricos, batería, teclados y músicos relacionados con el rock andaluz y con las nuevas formas de entender el flamenco.

Para algunos aficionados aquello era demasiado.

Parte del público esperaba al Camarón que conocía y encontró algo distinto. La tradición seguía allí, pero estaba mezclándose con músicas que parecían no pertenecerle. El tiempo, precisamente el protagonista de la canción, acabaría dando otra perspectiva al disco. La leyenda del tiempo pasó de provocar desconcierto a ser considerada una obra decisiva en la evolución del flamenco contemporáneo.

Lorca vuelve al flamenco

La unión entre Federico García Lorca y el flamenco tampoco era casual. El poeta granadino había mostrado un profundo interés por el cante jondo y, junto con Manuel de Falla, impulsó en 1922 el Concurso de Cante Jondo de Granada, en un intento de reivindicar unas formas musicales que consideraban amenazadas por su comercialización y transformación.

Más de medio siglo después, ocurrió algo fascinante. Los versos de aquel poeta que había defendido el cante jondo regresaban convertidos en una canción interpretada por Camarón mientras el propio flamenco volvía a transformarse. Lorca había mirado hacia una tradición que temía que desapareciera. Camarón demostró que una tradición también puede sobrevivir cambiando.

El tiempo dará la razón

Quizá por eso resulta difícil imaginar un título mejor para aquel disco que La leyenda del tiempo.

En 1979 podía parecer una ruptura. Décadas después forma parte de la historia del flamenco. Resulta una preciosa paradoja que, una canción construida alrededor de unos versos de Lorca sobre el paso del tiempo terminó necesitando precisamente tiempo para ser comprendida en toda su importancia.

Lorca había muerto más de cuarenta años antes. Camarón estaba abriendo una puerta hacia el flamenco que vendría después. Y durante unos minutos, poeta y cantaor parecieron encontrarse en un mismo lugar. En algún sitio fuera del tiempo.

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